Mostrando entradas con la etiqueta Everest. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Everest. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. Por los caminos de Buda. Miguel Ángel Ramírez Alonso

La liturgia exige pasar dejando a la derecha a las stupas, que se cuide como tesoro incorrupto los monolitos con mantras grabados hace siglos, que se honre los memoriales o no se desaire a los chorten, estructuras de oración. El camino trazado por la expedición Ralons GranCanaria sigue las consignas de la deidad budista.

El sendero hasta el Everest, la montaña más alta del mundo, se guía por la leyenda de Buda. Durante las tres semanas que permanecen en Nepal, los expedicionarios grancanarios deben que seguir, por respeto a los lugañeros, una serie de indicaciones marcadas a fuego por la religión que se impone en el Himalaya. En un país en el que conviven el hinduismo y el budismo sin conflictos, es el segundo pensamiento el que destaca por su simbolismo hasta la cumbre.
El mantra exige dejar al lado derecho las stupas, estructuras circulares con los ojos del líder dibujados en su cúspide piramidal.
El camino, siempre en connivencia con las corrientes de aire, está teñido con banderas de oración con los colores que simbolizan los elementos o rocas con milenarias oraciones talladas que repiten constantemente como un bucle infinito.
Además los chorten, parecidos a las stupas en forma, suponen una ofrenda de piedra por los caminos, trufados también por memoriales o sitios de culto y respeto a los desaparecidos en la alta montaña.
Lugares ceremoniales como el que está de camino a Lobuche. Allí, siempre con la eterna presencia de Buda, se rinde un tributo a los sherpas, etnia especialista en las cimas más alta del planeta, como Babu Chiri, único que subió diez veces e incluso durmió sin oxígeno artificial en lo más alto del ochomil Everest.
Salpicado también por centenarios monasterios con reliquias del líder espiritual, la empinada rampa hasta la cumbre nepalí, guarda aún la tradición ancestral que aconseja a la expedición grancanaria el respeto por el entorno y sus semejantes, entregados a la idea de la reencarnación de y en cualquier ser vivo.
Tras visitar el templo de Tengboche (3.800 metros), el más importante y uno de los más antiguos de la región del Khumbu, ayer el grupo isleño contempló la stupa de Boudhanath en Katmandú. Lo hizo después de tomar un vuelo a primera hora en Luckla (2.840 metros) hasta la capital de Nepal.
Allí, a unos 6 kilómetros del noroeste de la caótica metrópoli, se encuentra esta gigantesca estructura, reconocida por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. Sobre un asentamiento tibetano de refugiados represaliados por China, se levanta uno de los destinos de peregrinaje budista más importantes de Nepal y del mundo. Con esta visita, tras casi tres semanas en la alta cumbre himalaya, se cierra la expedición Ralons Gran Canaria por una abrupta orografía cargada de espiritualidad.
Salvo el mal de altura, habitual en estas actividades, sufrida con más o menos incidencia por todos los componentes del grupo , los 13, protegidos o no por Buda, consiguen finalizar con satisfacción, el reto deportivo marcado por Calima Trek y la coordinación del experto alpinista  Javier Cruz.

Fuente y Foto: Alberto Artiles (Canarias7)

martes, 22 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. Los sherpas, hijos del Everest. Miguel Ángel Ramírez Alonso.

La expedición Ralons Gran Canaria volvió ayer al punto de inicio de la travesía en la alta montaña nepalí, el pueblo de Luckla a 2.850 metros de altitud desde donde hoy temprano regresará a Katmandú, capital del país.
La jornada supuso la despedida de quienes han sido sus brújulas en la cordillera más alta del mundo: los sherpas. Los sherpas forman parte de una etnia fundada en las faldas del  Everest, en el valle nepalí de Solo Khumbu. Debido a la zona en la que crecieron como comunidad, han desarrollado grandes habilidades de alpinismo, conociéndose cada rincón de la cordillera del Himalaya.
Antes del desarrollo del turismo deportivo en la zona, esta raza nepalí  se dedicaba a la agricultura y al comercio. Sin embargo, gracias al  interés de expediciones extranjeras y, aprovechando la gran destreza en la alta montaña, comenzaron a trabajar primero como porteadores, pero sobre todo, de guías en el Everest y el resto de montañas que le rodean siendo piezas muy importante en la consecución de grandes logros deportivos de la historia.
Junto a Javier Cruz, jefe de la expedición y también conocedor del terreno, los montañeros canarios han contado con el apoyo de cuatro sherpas y siete porteadores para recorrer durante los últimos 15 días la cordillera del Himalaya, alcanzando más de cinco mil metros. El jefe sherpa es Nawang, con el que Cruz consensúa cada decisión dependiendo de la climatología, el estado del terreno y la situación física de los expedicionarios. Este cuenta con el apoyo de Mingma,también especialista en la alta montaña. Mientras que los jóvenes Santus y Dawa, de la raza Tamang pero con acreditación de guías de montaña, han ejercido de apoyo durante el trayecto por la cumbre nepalí. Los cuatro, a su vez, cuenta con la imprescindible ayuda de siete porteadores que
han facilitado los traslados durante los 15 días en la accidentada orografía nepalí. «Los sherpas están muy bien considerados socialmente. Se conocen a la perfección la cordillera del Himalaya, pero sobre todo las grandes montañas, por lo que su ayuda es fundamental», reconoce Cruz. Los 13 isleños tejieron una gran complicidad con los cuatro primeros por todo lo vivido.

Fuente: Alberto Artíles (Canarias7) Foto: Ángel Zurdo

lunes, 21 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. A los pies de Sagarmatha. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Después de conseguir coronar la jornada anterior el Kala Patthar (5.550 metros), desde donde disfrutan las mejores imágenes de Sagarmatha, como se le conoce en nepalí al Everest, la expedición Ralons Gran Canaria consiguió llegar a sus pies en la jornada de ayer tras partir de Gorak Shep (5.140 metros), el último pueblo habitado antes de la legendaria montaña. El sendero desde este asentamiento serpentea entre valles y montaña, en paralelo al gran glaciar del valle del Khumbu. Un camino pedregoso que comienza en un lago helado junto al pueblo y que está regado por el blanco de la nieve  y el hielo que lo hace más tedioso en esta época del año. Además de subir y bajar constantemente empinadas cuestas, existe el riesgo de avalancha, por lo que los expedicionarios tuvieron que tener en cuenta los peligros del trazado, desdibujado por las últimas nieves.
Si otros días, con otras perspectivas, era más fácil la percepción del Everest, esta vez se hace de rogar desde sus faldas, aunque pronto se atisbó el impresionante glaciar, así como la entrada al mítico valle del silencio que lo rodea. A pesar de la dificultad del sinuoso sendero todos los expedicionarios grancanarios pudieron llegar al punto marcado por miles de alpinistas y montañeros cada año en una jornada soleada   que permitió, además, disfrutar de otros colosos como el Nuptse (7.861 metros), Lhotse (8.515 metros), el Pumori (7.165 metros), y la cascada de hielo donde nace el glaciar del valle del Khumbu que corona Sagarmatha.
Allí, hace una década atrás, vivió durante más de un mes Javier Cruz, ahora jefe de la expedición: «Se me agolpan muchos recuerdos. Es muy bonito volver a estar aquí nuevamente. Además estoy muy contento porque todo el grupo que ha llegado hasta aquí, salvo Lucía y Alexandra por el mal de altura, haya podido llegar a este punto histórico del deporte mundial», aseveró emocionado el alpinista.


Fuente:Alberto Artiles(Canarias7)

viernes, 18 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.Coronados los 5.550 metros del Kala Patthar.Miguel Ángel Ramírez Alonso

La expedición Ralons Gran Canaria pudo disfrutar ayer de una majestuosa panorámica del Everest, el techo del mundo, desde lo alto del Kala Patthar, montaña nepalí próxima a China y cuya cima está a 5.550 metros sobre el nivel del mar. Pese a su dificultoso ascenso por el hielo y la nieve, el grupo liderado por Javi Cruz coronó este emblemático punto.
Otro regalo de la naturaleza, de los muchos acumulados en estos días de travesía por la cordillera del Himalaya,premió ayer los esfuerzos del grupo isleño. La meta era llegar a lo más alto del Kala Patthar, un reto de exigencia porque en sus faldas se acumulaba un manto blanco que amenaza con arruinar la misión. Pero, tomando todas las medidas aconsejadas por Cruz, experto como pocos en la alta montaña, al final hubo recompensa. Y el premio no fue menor, pues contemplar en todo su esplendor el Everest es una experiencia para privilegiados. 
Tras unos instantes que quedarán para la eternidad de los presentes, la expedición pernoctó en Gorak Shep, a 5.140 metros de altitud. Con la satisfacción del deber cumplido y la alegría de poder seguir disfrutando en toda su extensión de una ruta única en el planeta, se recargaron fuerzas para lo que aguarda hoy.
El plan es salir a primera hora de la mañana al Campo Base del Everest, a 5.362 metros. Este enclave, mítico por su simbología e historia, continuará añadiendo cotas en el rico haber de los deportistas isleños que se han adentrado en las escarpada orografía de Nepal. «Todo va perfectamente y el mensaje que transmitimos es de emoción por lo que vemos y satisfacción por la marcha de la expedición», dijo Cruz.

Fuente:Alberto Artiles Canarias7 Foto:Canarias7

jueves, 17 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.El riesgo de avalancha descarta intentar subir el Island Peak. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Tras pernoctar dos noches en Ding Boche, con el fin de resguardarse de las adversas condiciones meteorológicas que impedían seguir la ruta por la cordillera del Himalaya, la expedición Ralons Gran Canaria reanudó ayer su actividad en la alta montaña.
Finalmente, Javier Cruz, guía y tutor del grupo, ha desestimado la posibilidad de intentar la escalada al Island Peak, cima de 6.179 metros, dada la cantidad de nieve y hielo que se acumula en sus faldas. El peligro del deshielo o de avalanchas aconseja aparcar este reto y centrarse en otros. Que no es poco. Porque para hoy aguarda el Kalappatar, más de 5.550 metros sobre el nivel del mar, con un alto nivel de exigencia para los diez miembros que continúan en liza.Alexandra y Marta, que por el mal de altura optaron por quedarse atrás, se unirán en los últimos días al resto.

La jornada de ayer trajo más de cinco horas de descenso a Lobuche, siempre por encima de los cuatro mil metros, y parada en un punto de obligada visita en el Himalaya: el que recuerda a todos los montañeros que dejaron su vida en estas cumbres. Con el imponente Pumori, pico que supera los siete mil metros,  como testigo de las evoluciones de todos.
El paso por la ruta clásica del Everest depara estampas privilegiadas, parajes exclusivos que privilegian la vista y amenizan una rutina marcada por los esfuerzos continuos.
A poco más de una semana para el regreso a casa, aún restan muchos alicientes y desafíos por disfrutar. Cada momento es una reliquia, una experiencia inolvidable que registrar. Y los expedicionarios así lo entienden, exprimiendo al máximo las jornadas vividas y que quedan por vivir.

Fuente: Alberto Artiles Foto: Calima Trek

miércoles, 16 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. Las nevadas ralentizan el paso. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Después de jornadas soleadas, la nieve ha condicionado la travesía por el Himalaya del grupo que guía Javier Cruz. La expedición Ralons Gran Canaria, tras conseguir pasar el Cho La Pass, a 5.420 metros de altura, ha tenido que hacer dos noches en Ding Boche al verse sorprendida por una fuerte nevada.
Las adversas condiciones metereológicas han provocado un retraso en el plan inicialmente marcado. La nieve ha cubierto los senderos y dificultado el trayecto hasta, primero, el campamento base del Everest, el ascenso al Kalapattar (5.550 metros) y posteriormente el Island Peak (6.179 metros) al final de presente semana. Por ello, y ante la imposibilidad de seguir ascendiendo hasta Gora Shep, el último pueblo habitado de Nepal, el grupo se ha dirigido a Ding Boche (4.400 metros), descendiendo a la espera de que mejore el tiempo y deje de nevar.

Hoy, tras dos noches en el poblado, está previsto que se reanude el camino hasta Gora Shep, pues según las previsiones meteorológicas de una estación italiana cercana al Everest, el tiempo mejorará en los próximos días. La  fuerte nevada de los últimos días ha provocado que muchos pueblos de la cordillera del Himalaya hayan quedado incomunicados debido a que la mayoría de las vías de contacto se nutren de la fuente solar.
Sin embargo los miembros de la expedición grancanaria han estado a buen cobijo a pesar de las difíciles condiciones, siempre por debajo de los cero grados. El hecho de haber bajado unos metros ha posibilitado que todos hayan podido descansado mejor, incluso Lucia y Alexandra, en pueblos a menor desnivel aquejadas por el mal de altura. Ambas podrían incorporarse al grupo en los próximos días de camino a la base de la montana más alta del mundo. Se consensuó que una y otra recuperaran fuerzas al margen de la rutina del resto de expedicionarios para que, como así será, regresen junto al grupo con energías renovadas y puedan cumplimentar el resto  desafíos que aguardan hasta el próximo día 25, cuando se iniciará el regreso a casa.
En cuanto la nieve dé una tregua y se registren las condiciones mínimas para continuar los planes establecidos, la expedición Ralons Gran Canaria retomará su actividad por las faldas del techo del mundo.

Fuente:Alberto Artiles (Canarias7) Foto: Calima Trek

lunes, 14 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.Prosigue la aventura en el Himalaya.Miguel Ángel Ramírez Alonso.

La expedición Ralons Gran Canaria, que se encuentra desde hace diez días surcando la cordillera del Himalaya, a las faldas del Everest, continúa con su hoja de ruta. Después de coronar la cima del Gokyo Peak, a más de 5.000 metros de altura, los retos previstos para esta semana contempla abordar el Island Peak, otra cumbre de altísima exigencia. En la imagen, la expedición, en lo alto del Gokyo Peak.


Fuente: Alberto Artiles(Canarias7)

Expedición Ralons Gran Canaria. Gokyo Peak, reto cumplido. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Tras dos horas y media de ascenso, lidiando con condiciones meteorológicas exigentes, diez de los doce miembros de la expedición Ralons Gran Canaria, en ruta por la cordillera del Himalaya, lograron ascender ayer a la cima del Gokyo Peak (5.360 metros)
.
Era la primera asignatura de las casi tres semanas de aventura a las faldas del Everest y, a base de esfuerzo y tesón, los miembros del grupo liderado por Javier Cruz cumplieron y con nota. A la espera de que se unan Alexandra y Lucía, que se quedaron guardando reposo para recuperar fuerzas, el resto del grupo acometió con ímpetu una escalada que adquirió tintes mayores por superar los cinco mil metros sobre el nivel del mar, una misión ya destinada a un nivel estimable en la montaña.
«El balance no puede ser más positivo después de una semana aquí», reconocía satisfecho Javier Cruz, «porque todos están respondiendo a la perfección y, pese a los esfuerzos requeridos, han soportado muy bien los rigores de la alta montaña. Nos espera  el Island Peak en los próximos días, que es la principal cima que queremos hollar, y viendo cómo va todo, soy plenamente optimista».
Hoy se prevé el paso por el Cho La Pass, un tránsito a 5.420 metros de altura y que se iniciará a primerísima hora de la mañana para evitar los desprendimientos propios del deshielo. La impetuosa silueta del Everets, muy próxima, ayudará a fortalecer el ánimo de todos, pues, como era previsible, las fuerzas comienzan a estar ajustadas. Sin embargo, la enorme camaradería que reina en el grupo es el balsámico para soportar madrugones y escaladas rodeadas de nieve.

Fuente y Foto:Alberto Artiles (Canarias7)

Expedición Ralons Gran Canaria. Ascensión para superar los 5.000 metros de altura. Miguel Ángel Ramírez Alonso

La expedición Ralons Gran Canaria continúa cumpliendo su hoja de ruta en la cordillera del Himalaya, aunque ya toca lidiar con una meteorología bajo cero, un horizonte lleno de nieve y las exigencias propias de bordear los 5.000 metros de altitud.

El grupo ya se encuentra a 4.800 metros sobre el nivel del mar y hoy tiene previsto cumplimentar la compleja ascensión al Gokyo Peak, en el que se requerirán no menos de tres horas de esfuerzo y dedicación. Ya en la cima, serán 5.300 los metros conquistados y, ya satisfecha la primera semana de viaje, el cumplimiento de los objetivos propuestos se habrá respetado al máximo. No se han registrado incidencias más allá de las habituales en este tipo de incursiones en la alta montaña más rigurosa de la geografía mundial. El mal de altura, con sus mareos y rigores, ha obligado a dos expedicionarios a quedarse atrás para prevenir empeoramientos. Se unirán al grueso del grupo dentro de un par de días, según las estimaciones de Javier Cruz, voz experta y líder, y podrán luego incorporarse a la rutina establecida. Con todo, los rezagados se encuentran en perfecto estado de salud y que no hayan seguido el ritmo del resto se debe únicamente a la recomendación recibida de no correr riesgos innecesarios.
Los paisajes majestuosos del interior nepalí están impresionando a los presentes. También impone la historia de cada enclave. Ayer tocó pasar por la antigua ubicación de Phagna, un pueblo ya desaparecido y que se hizo célebre por una avalancha de nieve y hielo que se llevó por delante la vida de 34 personas, la mayoría llegadas desde Japón. Cruz hizo un recordatorio de este triste suceso para evidenciar la necesidad de cumplir a rajatabla los consejos que se reciben por parte de los guías.
La jornada por los altos glaciales regalará estampas inolvidables a todos los expedicionarios, que también dejarán huella a su paso por Pragnag, otro de los puntos neurálgicos de nivel con el Everest como testigo incomparable.

Fuente y Foto:Alberto Artiles(Canarias7)

viernes, 11 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.El mal de altura ya causa estragos. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Tras más de siete horas de ruta para llegar a Machhermo, procedentes de Phortse, la expedición Ralons Gran Canaria volvió a superar una jornada llena de exigencias por los estragos que ya causa el mal de altura, con vómitos y persistentes dolores de cabeza.
Hay que obligarse a comer, pese a que estar a más de 4.400 metros de altitud provoca una inapetencia engañosa. «No quieres ingerir nada, pero si no nutres el cuerpo, no hay manera de recuperar fuerzas y seguir. Alimentarse y descansar es vital para que el cuerpo asimile mejor los cambios a los que está siendo expuesto», expone Javi Cruz, voz experta y guía del grupo que ahora se multiplica en los consejos que posee por su dilatada experiencia en estas lides. Con el apoyo de Cruz y la fuerza de voluntad de todos los presentes se están salvando los pequeños obstáculos rutinarios que se dan en la alta montaña, en la cordillera del Himalaya, única en el mundo por su complejidad y exigencia.

En menos de una semana de camino ya se acumulan más de sesenta kilómetros entre ascensos y descensos y hoy, si no surgen imprevistos, se arribará a Gokyo Lake, que se eleva por encima de los 4.800 metros. El anuncio de lluvias y bajas temperaturas añadirá dificultades a la agenda de los isleños, que confían en cumplir los plazos marcados y arribar al campamento base del Everest la próxima semana.
El empeño que están poniendo todos y cada uno de los miembros de la expedición, así como las sabias instrucciones diarias de Javi Cruz permiten cubrir, y con buena nota, las metas diarias que se han establecido para este recorrido en las faldas del techo del planeta.
La excelente camaradería que reina en el grupo hace el resto cuando la altura, el frío y las dificultades crecen a medida que trasncurren los días. Pero todos están convencidos de cumplir con la misión marcada y, a las órdenes del jefe de la expedición, así será. Los malos momentos derivados de los mareos acaban en la categoría de anécdota. Porque aquí nadie se rinde.

Fuente y Foto:Alberto Artíles(Canarias7)

jueves, 10 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.El Cho Oyu, otro ochomil que aparece en el camino. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Después de abandonar Namche Bazar, donde se ha pernoctado las dos últimas noches, el grupo de doce expedicionarios tomó el sendero clásico hasta la montaña más alta del mundo, desde donde también se asoma el imponente perfil del Cho Oyu, de 8.200 metros de altitud.
En total, más de 1.300 metros de escalada acumulada concentrados en quince kilómetros de senderos imposibles, atravesando caudalosos ríos, generosas cascadas y empinadas cuestas. El camino hasta los colosos nepalíes comienza a ser mucho más irregular, lo que se suma al descenso de temperatura y las condiciones extremas de la alta montaña, haciendo más complejo el trayecto hasta la cumbre.
Aún en fase de aclimatación a la altura, el objetivo de la jornada era alcanzar los 4.000 metros, para hacer noche en Phortse, a 3.680. Sin embargo, el itinerario marcaba el paso por el poblado Mong-la (3.975 metros) para un breve avituallamiento antes de bajar a un profundo barranco de camino al pueblo final.

Tras alcanzar la barrera de los 4.000 metros, el grupo comienza a sentir los rigores de la altura en la cordillera más alta del mundo. Dolor de cabeza, náuseas o falta de apetito son algunas de las consecuencias que empiezan a hacerse notar. Sin embargo, todos llegaron a primera hora de la tarde a Phorste con normalidad. Lo lograron  tras tropezarse con el Cho Oyu, primer ochomil en el que hizo cima Javier Cruz, uno de los dos canarios que lo ha conseguido. Cruz no pudo evitar una emocionada retrospectiva.
Los miembros de la expedición Ralons Gran Canaria hoy seguirán ascendiendo hasta Machhermo, a 4.200 metros. La climatología, que anuncia lluvias en la zona y nevadas intensas, será otro condicionante tras días de sol y clima benigno en las tierras de Nepal.

Fuente y Foto: Alberto Artiles( Canarias7)

miércoles, 9 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria. El Everest desde 3.900 metros. Miguel Ángel Ramírez Alonso

Tras otear por primera vez el Everest, ya se alcanzó el pueblo Khumjung, cuyo desarrollo fue propiciado por Hilary tras su hazaña. El neozelandés, con una expedición británica, fue el primero en llegar a su cima el 29 de mayo de 1953 acompañado del sherpa Tenzing Norgay.
Sin embargo, el legado de Edmund Percival Hillary (1919-2008) supera la gesta deportiva, pues contribuyó activamente al desarrollo de Nepal y, concretamente, el humilde pueblo sherpa de Khumjung construyendo escuelas y hospitales por ese valle. Hasta ese punto llegó ayer la expedición grancanaria que guía el alpinista Javier Cruz.
Poco antes los montañeros ya habían conseguido atisbar el Everest. Lo consiguieron nada más abandonar el pueblo sherpa de Namche Bazar en un sendero sinuoso y vertical, marcado con el objetivo de que el organismo de cada explorador comience a adaptarse mejor y progresivamente a las alturas que les esperan por el periplo por la cordillera del Himalaya.
El viaje a Khumjung entraña caminos zigzagueantes y siempre con pronunciado desnivel, siempre con el Everest como testigo imperturbable. Su avistamiento desde esa perspectiva depende de las condiciones climáticas, imposible en jornadas anteriores. Ayer Namche Bazar amaneció con el sol en su esplendor, lo que permitió presenciar un espectáculo único y no siempre posible desde los 3.900 metros.

En esta extrema y salvaje postal nepalí, también destaca el imponente del Lhotse, la cuarta montaña más alta del mundo (8.516 metros) y de la singular belleza del Ama Dablam o collar de la madre o de la perla (6.812 metros), que consiguen hacerle sombra al Everest desde esa perspectiva.
Las fuerzas parecen no menguar demasiado aún en el grupo, pero la altitud aconseja a los 12 expedicionarios aminorar la marcha para evitar un desgaste prematuro y evitar el mal de altura antes de superar los 4.000 metros como se tiene previsto a partir de hoy. Tras horas de travesía Khumjung se presenta como un latifundio acosado por los colosos que le rodean.
Sus sobrias casas de piedra de tejados verdes contrastan con las de otras coloristas aldeas cimentadas al calor del turismo. Sus pobladores viven de la artesanía, la cría de yaks (mamíferos corpulentos parecidos a las vacas) y de la agricultura. Es, de los del valle, el asentamiento sherpa más desfavorecido, lo que hizo que Hilary centrase todos sus esfuerzos, a través de su fundación, como agradecimiento tras conseguir alcanzar el Everest.
Donde vive el Yeti.
Khumjung se encuentra en la región de Khumbu, en la zona interior del Parque Nacional del Everest. Su monasterio budista alberga el supuesto cuero cabelludo Yeti, una reliquia que los monjes muestran orgullosos a los visitantes. La leyenda cuenta que el abominable hombre de las nieves, o Migou para los tibetanos del Himalaya, habitaba en la zona.
La expedición Gran Canaria Ralons, tras otear el Everest por primera vez en lo que va de recorrido, proseguirá sin descanso su camino esta jornada rumbo al primer objetivo: alcanzar en los próximos días el campamento base de la mítica montaña, a 5.360 metros. Con el termómetro acercándose a los cero grados y después de recorrer 33 kilómetros con casi 3.500 metros de desnivel acumulado, hoy rozarán casi los 4.000 metros de altura en la travesía por el Himalaya.

Fuente y Foto: Alberto Artíles( Canarias7 )

martes, 8 de octubre de 2013

Expedición Ralons Gran Canaria.Namche Bazar, una puerta al Everest.Miguel Ángel Ramírez Alonso

De un golpe los montañeros isleños ascendieron más de mil metros para alcanzar Namche Bazar. El sendero se radicaliza nada más dejar Pahakding (2.657 metros), donde el grupo guiado por Calima Trek hizo escala la jornada anterior tras el viaje en avioneta desde Katmandú a Luckla.
Aún la vegetación es abundante, aunque perderá frondosidad a medida que la cota de altura se acerque a los 5.000 metros de altitud. Tras días de lluvia constante, que obligó incluso a aplazar por seguridad varias expediciones extranjeras, el tiempo da una tregua y el termómetro aún no se acerca a los cero grados.
Se sigue por un sinuoso camino plagado de generosas cascadas, caudalosos ríos, altos puentes y verticales saltos de agua  que provienen de la cumbre. A los lejos ya se empieza a atisbar la nieve.
El Thamserku, un pico de 6.500 metros, es la primera cima que amenaza en la letanía. Se recuerda por todo el valle de Khumbu con solemnidad que en su techo, ya de regreso, falleció la primera mujer, una sherpa, que logró subir al Everest.


El grupo, antes de entrar oficialmente en el Parque Nacional del Himalaya, hace una escala en Monjo para reponer fuerzas en el lodge (hostal y lugar de avituallamiento para las expediciones) que regenta Ngwang, el jefe de los sherpas que guiarán a los grancanarios por todo el Himalaya hasta el campo base ubicado en el Everest y el seismil Island Peak.
La hospitalidad de los nepalíes, entregados a los foráneos, hacen más fácil la ascensión. Aún faltan al menos ocho días más de camino para el primer objetivo. Tras una breve parada se reanuda el viaje por un sendero cada vez más vertical rumbo a Namche Bazar, donde pasarán dos noches como parte de la aclimatación a la altura, cerca de 4.000 metros ya.
El hombre del palo. Aún las fuerzas parecen intactas y el cansancio de largas jornadas de trekking se compensa con el descanso en los lodge a primera hora de la noche. Sin embargo, y a pesar de no lamentar percances mayores a algún resbalón sin consecuencias, la altitud ya empieza a ser un condicionante a tener en cuenta. La temperatura cada vez es menor y la cantidad de oxígeno comienza a descrecer afectando a la capacidad de recuperación.
Por eso se recomienda la hidratación constante y un paso pausado para prevenir el mal de altura o el hombre del palo, como gráficamente se le llama ante la posibilidad de que el cuerpo reaccione de forma inesperada durante el trayecto o, incluso, posteriormente durante el descanso. Mareos, desequilibrio, Hasta el momento todos, los 12 expedicionarios están fuertes tras meses de preparación para el Himalaya. Pero aún quedan largas y exigentes jornadas de travesía.

Fuente y foto:(Alberto Artíles,Canarias7)